22 Jun, 2010
Según científicos alemanes los criaderos de salmón en Chile son una amenaza ecológica
Publicado en la categoría: Ecología
Prácticamente no existe vida en torno a los criaderos de salmón en Chile, los que constituyen una amenaza para el medio ambiente mayor de la temida, indica el Instituto Max Planck de Dinámica y Organización en un artículo publicado en la revista británica “Nature”.
Según un estudio de un equipo científico dirigido por Heike Vester, los criaderos de salmón chilenos consttituyen un problema ecológico de dimensiones que hasta ahora habían sido subestimadas. El grupo científico buscaba investigar la comunicación acústica de las ballenas del Pacífico austral chileno, y más bien por casualidad dio con las consecuencias de la cría de salmón.
Chile es uno de los principales productores de salmón de cría en el mundo, y exporta este pescado por más de 2.000 millones de dólares al año.
Una gran parte de la región chilena de Aysén se encuentra protegida, pero no parece ser el caso del mar que las baña, señalan los científicos. Dado que muchos fiordos son casi inaccesibles por tierra, la dimensión de las consecuencias negativas de la cría de salmón quedó ahora al descubierto en estudios realizados desde el agua.
Pesticidas y desechos letales
La cría masiva de salmones demanda el uso de medicamentos y pesticidas, a los que se suman las ingentes cantidades de excrementos de los pescados y los restos de comida que flotan en el agua. El salmón atlántico trae aparejadas enfermedades nuevas al Pacífico, poniendo en peligro a las especies nativas, agregan los analistas. Por otra parte, los salmones que escapan por miles de los criaderos son temibles depredadores de las especies de su entorno.
Según los investigadores germanos, las mediciones de su expedición mostraron que en el entorno de los criaderos no existe vida alguna en el agua. “En todos lados hay olor como de blanqueadores”, dijo Vester.
Además de las consecuencias visibles, entre las que se cuentan los lobos marinos que quedan estrangulados en las redes de los criaderos, los científicos detectaron una amenaza invisible para los mamíferos de la región.
Las mediciones acústicas revelaron que los ruidos de los motores de los barcos de aprovisionamiento y de los generadores de las máquinas con que se alimenta a los salmones, interfieren en la comunicación y ahuyentan a las ballenas azules, ballenatos y rorcuales.
Fuente: Emol.cl.



